El color de nuestras encías es un marcador de su salud. El buen estado de los tejidos gingivales es fundamental, ya que sujetan las piezas dentales. El deterioro de estos puede suponer complicaciones orales de cierta gravedad, que pueden acabar en la pérdida de las piezas dentales.

Es vital, por lo tanto, mantener nuestras encías bien sanas y rosadas. Así, desde nuestra clínica dental en Usera queremos ofrecerte algunos consejos que te ayudarán a evitar el desarrollo de patologías periodontales. ¡Toma buena nota de ello!

 

El color adecuado de las encías

El color de una encía sana es el rosa coral. Las variaciones de este tono pueden indicarnos diferentes problemas:

  • Las encías de un color rosa pálido suelen indicar un exceso de placa bacteriana. Es importante no confundir esta tonalidad con la aparición de pequeñas manchas blanquecinas, que pueden estar relacionadas, por ejemplo, con la candidiasis oral.
  • Las encías de color rojo brillante, que, además, suelen presentar inflamación e incluso sangrado, indican un proceso causado por una infección. En estos casos, es probable que estemos ante una gingivitis.
  • En algunas ocasiones, un medicamento, o sobre todo el tabaco, puede causar la aparición de manchas de color rojo oscuro, debido a la excitación de las células productoras de melanina.

Sabemos, por tanto, el color que buscamos. ¡Veamos cómo mantenerlo!

Los 3 pilares de una encía sana

La alimentación adecuada

Los nutrientes, las vitaminas y los minerales de algunos alimentos resultan excelentes para ayudar a mantener unas encías saludables y rosadas.

  • Promueven la circulación sanguínea en las encías, limpian la placa bacteriana, y eliminan restos de otros alimentos, además de estimular la producción de saliva y regular el pH de la boca. Melocotones, peras y naranjas también son buenas opciones, aunque la manzana sigue siendo la reina.
  • Lechugas y otras hojas verdes. Además de limpiar y equilibrar como la manzana, los nitratos que contienen son útiles contra la gingivitis y demás dolencias de la encía.
  • Alimentos con vitamina D. Esta vitamina juega un papel esencial en la absorción del calcio, y, por tanto, es imprescindible para mineralizar y fortalecer huesos, dientes y encías. La mayor parte de ella la produce nuestro propio cuerpo cuando la piel recibe luz solar directa. Sin embargo, tanto pescados grasos (tipo salmón o atún) como la yema de huevo o el queso te darán también su aporte.
  • Alimentos con vitamina C. Esta vitamina, además de fortalecer nuestro sistema inmunitario, ayuda a producir colágeno, que mantiene la salud y la elasticidad de tejidos conectivos como las encías. Perejil, pimiento rojo, naranja, kiwi o limón son alimentos ricos en vitamina C.
  • Arándanos. Estos pequeños frutos silvestres contienen unos compuestos antioxidantes muy interesantes, llamados polifenoles, que son especialmente nocivos para las bacterias que atacan las encías.

La higiene meticulosa

Alimentos aparte, la higiene dental diaria es un factor clave para el mantenimiento de unas encías sanas y rosadas. La ecuación es sencilla: más restos de comida, durante más tiempo, significa más alimento para las bacterias patógenas, que acabarán afectando a dientes y encías. Por lo tanto, mantenerlos saludables exige un cepillado después de cada comida, e hilo dental como mínimo antes de ir a dormir.

El hilo dental, siempre infrautilizado, es uno de los mejores sistemas de prevención contra las enfermedades de las encías, ¡llega a donde no llega ningún cepillo!

Las revisiones periódicas

A menudo, en nuestra clínica dental en Usera, nos visitan pacientes con las encías aparentemente sanas, que, no obstante, albergan algún problema. Es importante que acudas a tu dentista, como mínimo, una vez al año, de manera que pueda detectar y tratar de forma temprana cualquier afección relacionada con los tejidos gingivales.

Ven a hacernos una visita y asegurémonos de que las encías se encuentran en un estado de salud óptimo.