En el anterior artículo, hablamos de qué esperar antes, durante y después de un blanqueamiento. Hoy te explicamos los tipos de blanqueamiento dental que existen, pues no ofrecen los mismos resultados ni se adaptan a todos los pacientes.
Elegir el método adecuado depende de factores como el tono actual de tus dientes, la sensibilidad, los hábitos de higiene y las expectativas. Hoy te explicamos cómo funciona cada uno de ellos.
Tipos de blanqueamiento dental
1.- Blanqueamiento con láser
En este método se utiliza una fuente de energía que activa un gel blanqueador con peróxido de hidrógeno de alta concentración.
Ventajas
- Resultados rápidos, visibles habitualmente desde la primera sesión en clínica.
- Control preciso gracias a que el láser permite aplicar la energía de manera localizada. De esta forma reducimos el riesgo de irritación en encías y tejidos blandos.
Limitaciones
- Requiere supervisión estricta por parte de un profesional.
- Puede generar sensibilidad dental temporal, especialmente en quienes ya la presentaban con anterioridad.
- El coste es más elevado en comparación con otras técnicas.
2.- Blanqueamiento con luz led
La luz led se combina con un gel blanqueador con una concentración concreta de peróxido de hidrógeno. Esto acelera la reacción química del gel que elimina manchas superficiales y profundas.
Ventajas
- Menor riesgo de sensiblidad intesa que con el láser.
- Sesiones rápidas y cómodas en las que los resultados se ven desde el primer momento.
- Ideal para pacientes que buscan resultados estéticos mediante un tratamiento menos agresivo.
Limitaciones
- Los resultados pueden requerir varias sesiones para alcanzar el tono deseado.
3.- Blanqueamiento en casa con férulas personalizadas
Este método consiste en el uso de unas férulas hechas medidas en las que se aplica gel blanqueador en concentraciones menores que en consulta.
El paciente las utiliza durante un tiempo determinado al día (normalmente durante la noche), siguiendo las indicaciones del profesional.
Ventajas
- Permite controlar el nivel de blanqueamiento de forma gradual.
- Es cómodo, se adapta a la rutina del paciente.
Limitaciones
- Requiere constancia durante varios días o semanas.
- Los resultados no son inmediatos como en clínica.
- Es imprescindible seguir correctamente las indicaciones del dentista para evitar filtraciones de gel e irritaciones.
Lo habitual es combinar este sistema con al menos una sesión en clínica. Esto permite alcanzar los resultados esperados en menos tiempo y mantenerlos a largo plazo.
¿Cómo elegir el método adecuado?
De entre todos los tipos de blanqueamiento dental, ¿cuál es el mejor? Pues no existe una respuesta estándar. La idoneidad va a depender de la salud dental, el tipo de manchas y la disponibilidad para las sesiones en clínica.
Pide cita con nosotros para evaluar, de manera individual, tu historial clínico, sensibilidad y hábitos de higiene. Tras esta valoración estableceremos un plan personalizado que minimice riesgos y potencie los resultados.
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