La pérdida ósea maxilar grave requiere soluciones adecuadas para pacientes con atrofia ósea severa en el maxilar superior.
En nuestra clínica especializada en implantes dentales en Arganzuela, una de las opciones más avanzadas a las que recurrimos son los implantes cigomáticos, de los que vamos a hablarte hoy.
¿Qué son los implantes cigomáticos y qué tienen que ver con la pérdida ósea maxilar?
Cuando los métodos convencionales no son viables por la pérdida extrema, necesitamos soluciones expertas. Una de ellas son los implantes cigomáticos, pues evitan los injertos óseos extensos y permiten una rehabilitación funcional más rápida.
- Son tornillos de titanio con mayor longitud (hasta 60 mm).
- Están diseñados para anclarse en el hueso cigomático, que es una estructura densa y estable que encontramos en la parte superior del rostro.
- Gracias a su diseño y fijación son el soporte protésico ideal en pacientes con pérdida de hueso severa.
Comparamos los implantes cigomáticos con los injertos óseos
¿Qué diferencias encontramos entre ambas opciones y por qué elegir una u otra? Te lo explicamos:
1.- Tiempo de tratamiento
- Un injerto tiene un tiempo de integración de 6-12 meses antes de poder colocar los implantes.
- El implante cigomático permite la carga inmediata en muchos casos.
2.- Cirugías y recuperación
- El injerto requiere un procedimiento adicional como el injerto de cresta ilíaca o calota craneal, que aumentan la morbilidad quirúrgica.
- Los cigomáticos reducen la necesidad de múltiples cirugías, reducen el dolor postoperatorio y el tiempo de recuperación.
3.- Estabilidad y tasa de éxito
- La tasa de éxito de un implante cigomático es superior al 95% a los 10 años.
- Los injertos óseos presentan una mayor variabilidad en su éxito.
- Esto es así porque el hueso cigomático es cortical y ofrece una fijación primaria superior a la del maxilar atrófico.
4.- Pacientes con contraindicaciones para injertos
- Aquellas personas con antecedentes de osteoporosis avanzada, enfermedades sistémicas o radioterapia pueden no ser buenos candidatos al injerto óseo por riesgo de reabsorción.
- Los implantes cigomáticos, como se anclan en una estructura estable, son la alternativa perfecta en estos casos.
Así es el procedimiento quirúrgico
Ante la pérdida ósea maxilar, siempre y cuando el paciente sea buen candidato, los implantes cigomáticos son una solución muy adecuada.
- La colocación se realiza bajo sedación consciente o anestesia general.
- Previamente se calcula la densidad ósea y se define la trayectoria del implante.
- Dependiendo de la gravedad de la atrofia se pueden colocar:
- Uno o dos implantes cigomáticos por cada lado, combinados con implantes convencionales si no hay hueso residual suficiente.
- Dos implantes cigomáticos por lado en caso de atrofia extrema.
Los implantes cigomáticos son una solución muy efectiva para pacientes con pérdida ósea del maxilar superior severa, eliminando la necesidad de injertos óseos extensos y permitiendo una rehabilitación más rápida y predecible.