Los implantes dentales son una solución eficaz y duradera para sustituir piezas perdidas, pero para que se mantengan estables y funcionales hay que prevenir la periimplantitis, unas de las complicaciones más frecuentes.
La mejor forma de evitarla es mediante unos hábitos de higiene y control adecuados.
Prevenir la periimplantitis: ¿qué es y por qué aparece?
La periimplantitis es un proceso inflamatorio que afecta a los tejidos que rodean el implante dental. Se produce por la acumulación de bacterias alrededor del implante y puede provocar pérdida de hueso, sangrado, movilidad e incluso el fracaso del tratamiento si no se detecta a tiempo.
Las causas más habituales son una higiene oral deficiente, revisiones insuficientes, tabaquismo, antecedentes de enfermedad periodontal y una incorrecta adaptación de la prótesis sobre el implante.
1.- Higiene oral diaria: la base de la prevención
El cuidado diario es fundamental para evitar la periimplantitis. Los implantes, a diferencia de los dientes naturales, no tienen ligamento periodontal, por lo que la inflamación puede avanzar sin darnos cuenta.
Es muy importante mantener estos hábitos diarios:
- Cepillado después de cada comida con cepillos suaves o específicos para implantes.
- Uso de cepillos interproximales que se adapten al espacio entre el implante y la encías.
- Uso de hilo dental especial para implantes o superfloss cuando esté indicado.
- Colutorios recomendados por el odontólogo, evitando el uso prolongado de productos no pautados.
Recuerda que la constancia es más importante que la fuerza: no por cepillarte más fuerte limpias mejor, al contrario. Una técnica correcta y regular protege mejor que un cepillado agresivo.
2.- Revisiones periódicas
Aunque tengas una buena higiene oral, el control clínico es imprescindible. En consulta evaluamos el estado de la encía, el hueso y la estabilidad del implante. También eliminamos el biofilm bacteriano que no puede eliminarse con el cepillado en casa.
Si has acudido a Lama & Navarro para ponerte implantes dentales en Arganzuela, te recomendamos que acudas siempre a las revisiones de tu tratamiento pero además, proponemos un programa de mantenimiento individualizado que suele incluir:
- Revisiones periódicas cada 4-6 meses, dependiendo de tu caso.
- Limpiezas profesionales con instrumental específico para implantes.
- Control radiológico para valorar el nivel óseo.
En estas visitas podemos detectar los primeros signos de inflamación antes de que el problema se agrave.
3.- Control de factores de riesgo
Hay hábitos y condiciones que aumentan el riesgo de periimplantitis. Identificarlos y corregirlos es imprescindible para prevenirla:
- Tabaquismo
- Bruxismo
- Diabetes mal controlada
- Historia previa de periodontitis
Además es fundamental que la prótesis esté bien ajustada pues, de lo contrario, dificulta la limpieza y favorece la acumulación de placa. Un implante bien colocado y correctamente restaurado reduce el riesgo de complicaciones a largo plazo.
Prevenir la periimplantitis es posible mediante una correcta higiene, revisiones periódicas y el control de los factores de riesgo. Si llevas implantes o estás valorando este tratamiento, en nuestra clínica te ofrecemos un seguimiento personalizado y específico de mantenimiento. Pide cita y protege la salud de tus implantes desde el primer día.